A través de tecnología de vanguardia, aeronaves y vehículos equipados para capturar información del terreno y la superficie, Singapur creó un modelo 3D que representa en detalle toda la isla. Alimentado con big data en tiempo real, este "gemelo digital" aborda los desafíos de la planificación urbana y la gestión de recursos en una ciudad-estado densamente poblada.
La plataforma responde con datos precisos y en tiempo real para modelar escenarios urbanos y probar estrategias de desarrollo sostenible, asignación eficiente de recursos y respuestas ante emergencias. De esta forma, Singapur Virtual puede simular, por ejemplo, cómo la construcción de un nuevo edificio afectará el flujo del viento —clave para disipar el calor y reducir las islas de calor— o calcular el potencial solar exacto de cada techo, considerando las sombras proyectadas a distintas horas del día.
Esta iniciativa busca facilitar la colaboración intersectorial, brindando a planificadores, agencias gubernamentales, investigadores y empresas acceso a datos urbanos compartidos y detallados. Singapur es un ejemplo de que los gemelos digitales son una herramienta prometedora para comprender, monitorear, simular y optimizar los sistemas urbanos.
En 2007, la ciudad de Sønderborg, en Dinamarca, se propuso una meta: ser una ciudad de cero emisiones para 2029. Para lograrlo, creó una alianza público-privada que rediseñó el sistema energético basándose en las particularidades de su territorio. Así, la ciudad aprovecha el calor residual de sus industrias locales para calentar los hogares. También ha impulsado programas de capacitación dirigidos a la ciudadanía y a las industrias para reducir su demanda energética.
A la fecha y según datos oficiales, la iniciativa ha ayudado a reducir las emisiones de CO₂ relacionadas con la energía en un 79 %, lo que demuestra que los objetivos climáticos pueden convertirse en resultados concretos y medibles. Sønderborg se ha transformado en un laboratorio viviente que demuestra la descarbonización en acción, llegando a ser considerada como la “capital de la eficiencia energética”.
Ciudades como Copenhague y Aarhus integran redes de calefacción urbana con fuentes renovables, calor residual industrial, plantas de valorización energética y bombas de calor. Estos casos son buenos ejemplos de cómo la energía se vincula con la vivienda, la infraestructura y la planificación urbana.
Fuentes:
https://stateofgreen.com/en/solution-providers/projectzero/
En 2016, en Medellín, Colombia, entró en funcionamiento el distrito térmico La Alpujarra, financiado por Empresas Públicas de Medellín (EPM) y la Secretaría de Estado para Asuntos Económicos del Gobierno suizo. Se trata de un sistema centralizado que produce agua fría para climatizar edificaciones públicas de la ciudad, en reemplazo de los aires acondicionados, con el objetivo de reducir las islas de calor.
Este sistema ya ha dejado huella. Gracias a su funcionamiento, se disminuyeron en un 100 % las sustancias agotadoras de la capa de ozono en Medellín y, por otro lado, las emisiones de CO₂ se redujeron en un 30 % en los sistemas de refrigeración.
Gracias a estos avances, el Gobierno colombiano y empresas privadas han impulsado otros proyectos como el distrito térmico de La Alpujarra destinado a un centro comercial, y la construcción de Serena del Mar, un proyecto urbanístico ubicado en Cartagena que pretende llevar refrigeración tanto a edificaciones residenciales como a zonas comerciales y hospitales.
Enlaces:
https://www.distritoenergetico.com/distrito-termico-la-alpujarra-pionero-en-america-latina/