El objetivo de las actividades fue generar un espacio de información y dialogo en torno a los protocolos de Polinización Sostenible que se implementan junto a los productores de fruta en sus huertos

Productores agrícolas de palta en Isla de Maipo conocieron el borde de flora nativa implementado en uno de los huertos en estudio y resolvieron dudas con la investigadora Isabel Acuña.
La investigadora y bióloga Laura Pérez en instalaciones del campo San Manuel en Melipilla, donde se encuentra unos de los huertos de cerezo que forman parte del proyecto, realizando su taller sobre características del paisaje que impactan en la polinización.
Adolfo Ávalos, agricultor de Paine y Moises Soto, encargado de mantención en huerto de almendros, en taller sobre manejo de colmenas para polinización realizado por la especialista apícola Leslie Vallejos.

"Me gustaría que este proyecto siga creciendo, hacer más bordes para tener más diversidad de flores y así brindar más alimento para las abejas nativas", comentó Adolfo Ávalos, productor de almendras de la comuna de Paine, al equipo de Polinización y Agricultura Sustentable de Fraunhofer Chile en la actividad que, respetando medidas sanitarias, realizaron de manera personalizada a los seis productores agrícolas que forman parte del proyecto Bien Público "Polinización sostenible: Adaptación al cambio climático para la producción de fruta en Chile".

La iniciativa ejecutada con ODEPA como mandante gracias al programa Bien Público con adaptación al cambio climático de CORFO, contempla un profundo compromiso y trabajo junto a los agricultores. Por esto, el principal foco durante su segunda etapa de desarrollo es transferir la información recopilada a la fecha por las investigadoras de Fraunhofer Chile y así poner a su disposición herramientas que les permitan adoptar los protocolos de polinización sostenible.

Recomendaciones de manejo de huerto

Las medidas que se están evaluando en cada uno de los seis huertos (dos de almendro, dos de cerezo y dos de palto) responden a un enfoque integrado de paisaje agrícola que incluye quebradas y remanentes de bosque nativo, bordes de flora nativa implementados cerca de los cultivos, y el huerto donde se ubican los cultivos estudiados.

En cada una de las seis jornadas de los talleres de capacitación, se detallaron las recomendaciones de manejo de huerto que son necesarias para avanzar hacia una polinización sostenible y que buscan armonizar la producción de fruta y la conservación de la biodiversidad en contexto de cambio climático. 

La investigadora Laura Perez comenzó los talleres abordando la importancia de conocer las características del paisaje agrícola donde cada productor está inmerso. “Por ejemplo, si tengo un huerto con diversidad de cultivos y zonas de vegetación nativa, habrá una mayor diversidad de recursos para los polinizadores y eventualmente más producción de fruta", explicó.

Luego, Isabel Acuña profundizó en la segunda recomendación: implementar bordes de flora nativa. "Esta herramienta no solo tiene un componente estético, sino que sirve para aumentar y mejorar la polinización dentro del campo, ya que brinda alimento, refugio, sitios de cópula y nidificación para potenciales polinizadores que migran al huerto en floración, especialmente abejas nativas, por ende, impacta positivamente en la producción", aclaró la investigadora.

Para recalcar la importancia de las abejas nativas presentes en el paisaje agrícola y que pueden ser atraídas por el borde, la investigadora líder de la línea Polinización y Agricultura Sustentable del Centro de Biotecnología de Fraunhofer Chile, Sharon Rodríguez, presentó a los agricultores las cinco familias de abejas chilenas que han identificado en los distintos cultivos y porqué deben ser consideradas en el esquema de producción agrícola como complemento a la labor de polinización de la abeja de miel. "Cuando analizamos la carga de polen de estas abejas y vemos que transportan polen del frutal, ya las podemos considerar como polinizadores. Es importante permitirles hacer su trabajo y para esto es necesario conocerlas y cuidarlas".

Finalmente, la especialista apícola Leslie Vallejos detalló la cuarta medida relacionada al manejo de colmenas para polinización y la importancia que los agricultores aprendan a evaluar la calidad de las colmenas que llegan a su huerto, no solo para lograr el objetivo de polinizar sus cultivos de manera sostenible, también para involucrarse de manera directa en el proceso y mejorar el trabajo en conjunto con los apicultores.

Agricultores al centro de un círculo virtuoso para una polinización y producción sostenible

“Todos los agricultores deberíamos implementar estos protocolos (de polinización sostenible) ya que es un bien tanto para nuestra producción y para el paisaje que nos rodea. Esto se convierte en un aporte, ya que si tenemos mayor cantidad de abejas nativas y somos capaces de brindarles el alimento que necesitan se quedarán en el huerto”, comentó el productor de Paine, Adolfo Ávalos, al terminar el taller realizado al aire libre en su huerto de almendros.

 

Varios kilómetros hacia el poniente, en el campo San Manuel de la Agrícola La Hornilla en Melipilla, su administrador Andrés Velasco aclaró que “estamos implementando los bordes de flora nativa y proyectamos seguir haciéndolo una vez que termine el proyecto, ya que nos interesa ir aportando, haciendo una simbiosis con la flora y fauna nativa de este sector y nosotros mismos como productores tenemos que ir ayudando a que la Agricultura sea más amigable con el ambiente”.

 

Respecto a la factibilidad de implementar las estrategias de manejo propuestas en este proyecto, Luis Medina, agricultor de Isla de Maipo que participa con su huerto de paltos afirmó que “las medidas de estos protocolos son fáciles de aplicar, es cosa de darse el tiempo y las ganas”, agregando que seguirá trabajando para ampliarlas en su campo e incluso ayudando a sus vecinos productores, que han visto en estos protocolos de polinización sostenible, una nueva oportunidad para mejorar su producción y al mismo tiempo cuidar el ambiente.