Autoridades de la Región de O’Higgins visitan instalaciones de proyecto Agro PV

13.6.2019

Representantes del sector público y empresarial agrícola conocieron el predio piloto en Lampa para cultivar hortalizas y generar energía fotovoltaica en la misma superficie de suelo

El Seremi de Energía de la Región de O’Higgins, Pedro Pablo Ogaz, y la Mesa Ambiental del Agro, de esa región, visitaron el martes 11 de junio las instalaciones del proyecto Agro PV, implementadas por Fraunhofer Chile en la comuna de Lampa, Región Metropolitana.

El grupo fue acompañado por las investigadoras de Fraunhofer Chile Isabel Acuña y Laura Pérez, y el desarrollador de negocios, Norberto Collazo.

El concepto Agro PV se basa en producir energía empleando paneles solares fotovoltaicos instalados sobre cultivos agrícolas, optimizando así el uso del suelo en forma armónica y optimizada. El Centro de Tecnologías para la Energía Solar de Fraunhofer Chile ha implementado tres pilotos de este proyecto en la Región Metropolitana. Uno de ellos ubicado en Agrícola Sobreterra Ltda, de Lampa, y los otros dos en predios de Curacaví y El Monte.

“Algunos de los beneficios que tiene implementar este sistema, es que se hace un doble uso de suelo, ya que en una misma superficie de tierra se genera electricidad y producción agrícola con fines alimentarios”, explicó Isabel Acuña, investigadora de la división de agricultura del Centro de Biotecnología de Sistemas de Fraunhofer Chile.

“Nosotros vemos con mucho interés este proyecto, ya que muestra cómo compatibilizar una solución de tecnología fotovoltaica con la protección del suelo para producción de cultivos que puedan ser rentables”, destacó el Seremi Pedro Pablo Ogaz. La autoridad agregó que este proyecto sería una solución para desarrollar de forma armónica la agricultura del futuro.

Transferencia tecnológica

La aplicación del sistema Agro PV en el sector de hortalizas ha mostrado buenos resultados, explicó la investigadora Laura Pérez, enfatizando que “hemos comprobado en cultivos de lechuga, coliflor y brócoli que el panel fotovoltaico sobre los cultivos no afecta su producción”.  Añadió que gracias a la sombra generada por los paneles, se disminuye el golpe de sol, es decir, el nivel de radiación que reciben los cultivos, factor que baja la calidad de algunas frutas y hortalizas.

Marco Aguilar, de Agrícola Sobreterra Ltda. , comentó que "en verano [el sistema] funcionó bastante bien por la humedad que hay en esta zona y por la sombra parcializada que dan los paneles sobre los cultivos. Esto nos permite ahorrar agua y tener mejor calidad de producto”.

Respecto a la iniciativa implementada por Fraunhofer Chile, Eduardo Atala, empresario hortícola de Peumo que acompañó a las autoridades de la Región de O’Higgins, recalcó que “sería ideal poder implementar este sistema que complementa el uso de energías limpias con el cuidado del suelo. He tenido la oportunidad de conocer la realidad agrícola en países como Brasil, España y México, donde ya nos llevan mucha ventaja, entonces ver que hay actores interesados en modernizar nuestra agricultura para llevarla a un nivel sustentable y tecnologizado, da buenas señales a nuestro sector”.

El proyecto Agro PV se inició el primer semestre de 2016 gracias a la transferencia tecnológica realizada por el Instituto Fraunhofer para Sistemas de Energía Solar (ISE),  en Alemania.

Patricia Gese,  ingeniera de proyectos del Centro de Tecnologías para la Energía Solar de Fraunhofer Chile, que ha participado en la adaptación de este modelo en nuestro país, explica que cuando se construyó la planta fotovoltaica el 2016, los paneles tenían una potencia de 260 Watts por módulo fotovoltaico. Pero “hoy en día los módulos fotovoltaicos tienen mucho más eficiencia, pudiendo aumentar la producción eléctrica hasta en 30% en la misma superficie”.

Las tres localidades de la Región Metropolitana donde hay pilotos de Agro PV cuentan con los requisitos técnicos y sociales requeridos para la implementación del proyecto, tales como la disponibilidad de conexión eléctrica adecuada, distancias razonables entre la ubicación de la planta fotovoltaica y los puntos de consumo, flexibilidad en la gestión de cultivos y un adecuado tamaño y variedad de la maquinaria agrícola en uso.