“Las energías renovables no convencionales ya debieran llamarse convencionales”

En entrevista en Radio USACh Carolina Pizarro, investigadora de Sostenibilidad de Fraunhofer Chile, destacó que las ERNC ya contribuyen más de 50% de nuestra matriz energética y dio ejemplos poco conocidos.

“Las energías solar y eólica llevan la punta de lanza en inversión y desarrollo entre las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), pero es importante que la diversificación de la matriz se haga a nivel de fuentes y escalas”, opina Carolina Pizarro, líder de proyectos del área Sustentabilidad de Fraunhofer Chile y académica del Depto. de Ingeniería Ambiental de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago (USACh).

Entrevistada en el programa “All you need is Lab”, de Radio/TV USACh, la ingeniera civil bioquímica y PhD en Biotecnología conversó con la periodista Iveliz Martel sobre el nivel de desarrollo que tienen fuentes de energía renovable distintas a la eólica y solar, a pocas semanas de que la Cámara de Diputados y Diputadas aprobara un proyecto de Ley que prohíbe el funcionamiento de centrales termoeléctricas a carbón a partir del 31 de diciembre de 2025.

La investigadora comenzó subrayando que “como el lenguaje crea realidad, estamos en un punto en el cual a las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) ya deberíamos empezar a llamarlas convencionales, porque hoy el 50% de nuestra matriz está siendo suministrada por ellas. La meta de tener 20% de proporción de renovables en Chile para 2025 se cumplió 5 años antes”.

Considerando que se han cerrado centrales a carbón y las restantes cerrarán para 2040, destacó que Chile está en buen pie para avanzar a la descarbonización, “lo que es importante, considerando que el sector energético es responsable de más de 75% de aporte de emisiones de gases de efecto invernadero”.

Además de las conocidas energías solar y eólica, Pizarro entrego detalles sobre otras menos conocidas, pero en uso y con potencial de cambiar la forma en que generamos y usamos combustibles incluso a nivel doméstico.

“Las bioenergías, que usan materiales de origen biológico, son fuentes alternativas importantes. Esto incluye por ejemplo, la provisión de energía a partir de biogás y de biomasa residual”, señaló, en referencia a recursos que muchas veces se consideran residuos y que como estrategia de tratamiento es posible generar energía a partir de ellos, agregándoles valor e incorporando al mismo tiempo el concepto de Economía Circular.

La ingeniera explica que el biogás se genera por digestión anaeróbica de un amplio espectro de residuos orgánicos asociado a las industrias productivas de nuestro país. Esto incluye desde modelos a gran escala, como la generación de residuos que se producen como lodos en plantas de aguas servidas y que deben ser estabilizados o la basura que llega a rellenos sanitarios.

“La digestión anaeróbica es la forma en que a partir de esos residuos algunas sanitarias generan biogás para usar en su propia planta o lo venden como gas natural para gas de ciudad. Lo mismo ocurre con rellenos sanitarios”, dice Pizarro. Un ejemplo es Loma Los Colorados, en Tiltil (Región Metropolitana), que a partir de la generación de biogás que producen en él, se  inyecta al sistema interconectado cerca de 20 MW, lo que permite satisfacer las necesidades de 70 mil hogares dentro de la comuna. Por lo tanto, agrega, “sacar energía desde nuestra basura es una alternativa interesante de generación eléctrica”. 

 

Biogás en la cocina

A menor escala, añade Carolina Pizarro,  los residuos orgánicos domiciliarios podrían ser otra alternativa de generación de biogás, sobre todo considerando que estamos ad portas de la creación de una Estrategia Nacional de Residuos Orgánicos.

“No creo que sea descabellado pensar que en cada uno de nuestros hogares pudiera haber un sistema conectado a la cañería, que permita usar nuestra basura orgánica para la generación de biogás en la cocina, y con eso reducir la demanda de generación de energía con combustibles  fósiles”, sugiere.  

Esta realidad no sería lejana considerando que todos son ejemplos que ya están en función y que hay un contexto que favorece el uso de energías limpias, indica.

“La ciudadanía percibe su responsabilidad en el uso eficiente de la energía y de sus residuos. Si entiende que estos pueden ser un recurso aprovechable, estamos en un momento propicio para impulsar su uso, a lo que se suma que el Estado es un fuerte gatillador de políticas públicas como la Ley REP y la mencionada estrategia de residuos orgánicos. Todos estos son factores traccionadores que nos van a ir conduciendo en este camino”, concluyó.

Para revisar la entrevista en All You Need is Lab (desde minuto 47:57 seg.): https://www.youtube.com/watch?v=PiZIboSw8_0